El legado, de Sybille Bedford

lunes, 23 de enero de 2017

El legado
Autora: Sybille Bedford
Traductora: Isabel Margelí
Editorial: Gatopardo
ISBN: 9788494510045
Páginas: 373
En Alemania, a comienzos del siglo xx, en un momento crucial de la historia europea, dos familias están relacionadas por el matrimonio: los Von Felden, aristócratas católicos, terratenientes del sur de Alemania, y los Merz, la gran burguesía judía de Berlín. Entre la fantasía de los unos y el sentido del deber de los otros, Bedford traza un magnífico retrato de unos personajes que asisten, zarandeados por su locura y su ceguera, a un mundo que se desvanece poco a poco, la Alemania recién unificada y el militarismo prusiano en las décadas anteriores a la Primera Guerra Mundial. (Sinopsis de la editorial)

Estas navidades me hice el propósito de aprovechar los días de vacaciones para leer unos cuantos libros que tenía pendientes desde hacía tiempo. Como a El legado le tenía muchas ganas, empecé por esta novela, y la cuestión es que no leí nada más: con El legado comencé mis vacaciones, y con El legado las terminé.

No quiero decir con esto ni que me aburriese ni que no me gustase, simplemente me encontré con una novela que requería su tiempo, y aproveché esos días de fiesta inicialmente destinados a unos cuantos libros más para leer únicamente a Bedford.

El legado ha sido publicada recientemente por la editorial Gatopardo, para la que ya viene siendo una costumbre rescatar a escritoras muy importantes pero poco conocidas en España. Ya lo hizo con Barbara Pym o Elizabeth Taylor, y ahora lo vuelve a hacer con Sybille Bedford. Sybille Bedford fue una escritora alemana a pesar de lo que pueda sugerirnos su apellido, que adoptó de su marido, un oficial del ejército británico con quien se casó por conveniencia (él era homosexual y Sybille lesbiana). Este libro es una semiautobiografía de la autora, ya que se basó en su propia infancia para escribirlo.

En El legado conocemos la historia de dos familias a comienzos del siglo XX, tras la unificación de Alemania y antes de la I Guerra Mundial. Los Merz son una familia judía acomodada que mantiene una gran casa en Berlín, y los von Felden son unos aristócratas católicos procedentes del sur de Alemania. Ambas familias quedan emparentadas por un matrimonio, y a través de sus vidas veremos también cómo era el ambiente político y social en esa época, cómo eran las relaciones entre judíos y católicos, cuáles eran las costumbres en esa sociedad,...

Además de ser una magnífica recreación de la época, lo que más destaca en esta novela son sus personajes, todos interesantes y a cada cual más peculiar: Julius von Felden, el protagonista, es un aristócrata que parece tener más interés en cualquier cosa, incluidos sus monos amaestrados, que en su propia mujer; los patriarcas de la familia Merz, que acogen a Julius cuando se casa con su hija, siguen manteniéndole años después de que ésta muere, e incluso tras casarse con otra mujer,... Todos los personajes de la novela tendrían algo que destacar, sean protagonistas en mayor o menor medida, ya que ésta es una novela coral.

Sybille Bedford
Pero las que más destacan son las mujeres: ya sean esposas, amantes o hermanas, de una u otra familia, las mujeres en esta novela son personajes fuertes, con gran capacidad de decisión, y a las que siempre se acude cuando hay algún problema por resolver (y aunque no se acuda a ellas, siempre intervienen activamente en todo lo que ocurre).

Si al principio de la reseña decía que leer este libro lleva su tiempo es por la forma en la que Sybille Bedford escribe, que requiere un nivel de atención especial por parte del lector. Por ejemplo, en sus diálogos hay muchas ocasiones en las que no nos dice quién está hablando, y nosotros tenemos que estar muy atentos para enterarnos. Además, no siempre cuenta directamente todo lo que sucede, sino que lo sugiere y es el lector quien tiene que llegar a las conclusiones necesarias sobre lo que está pasando. Por eso leer El legado me ha resultado tan interesante, porque además de estar tan bien escrito y ser una gran historia, me ha requerido un nivel de atención y participación que no se necesita con otros libros, y este añadido ha sido un gran aliciente para mí.

Espero que en Gatopardo estén preparando más obras de Sybille Bedford, ya que tiene otras tres de carácter autobiográfico que completarían a ésta, y a mí me encantaría poder seguir leyendo unas historias y personajes tan reseñables. 







Aurora de Albornoz: Adopta a una autora

jueves, 19 de enero de 2017

Dentro del proyecto "Adopta a una autora" que Mustis os presentaba hace unos días, yo me encargaré de dar a conocer a una escritora muy cercana a mí y a la que he leído inifinidad de veces: la poeta asturiana Aurora de Albornoz.



Dediqué mi tesis doctoral a estudiar su obra poética, y desde el año 2003 no he dejado de trabajar para recuperar su legado y conseguir el objetivo fundamental de que sea conocida y, sobre todo, leída. Esta primera entrada me servirá para dejaros algunas notas sobre su biografía, muy intensa y extensa, únicamente como forma de pequeña presentación antes de pasar a hablaros de su trabajo como crítica académica y, sobre todo, de sus versos.

Aurora de Albornoz nació en enero de 1926 en la localidad asturiana de Luarca, pero con 18 años tuvo que marchar al exilio junto a su familia para residir, desde entonces, en San Juan de Puerto Rico. Allí se formó como especialista en literatura española, y tuvo la suerte de tener como profesores y mentores a algunos de los exiliados republicanos más relevantes de nuestra historia, entre los que cabría destacar a Pedro Salinas y, sobre todo, Juan Ramón Jiménez, quien la acogió casi como parte de su familia y peleó para que obtuviera una beca de estudios en Francia, de la que disfrutó en 1955.
Logró la cátedra de Literatura en la Universidad de Río Piedras y, sin embargo, su deseo de volver a España, que no cedió en el tiempo, la llevó a regresar en 1968 e instalarse en Madrid, donde residió hasta su repentino y prematuro fallecimiento, en 1990, a la edad de 64 años.



Este brevísimo repaso a su biografía apenas da cuenta del enorme trabajo que esta mujer, proveniente de una conocida familia asturiana (su tío abuelo fue el Premio Nobel Severo Ochoa de Albornoz), realizó a lo largo de su existencia para promover, estudiar y dar a conocer la literatura española e hispanoamericana. De su mente surgieron algunos de los trabajos que hoy día se consideran más importantes dentro de la crítica literaria, sobre autores como Antonio Machado, Juan Ramón Jiménez o José Hierro. Siempre fue valorada en su faceta académica, pero manifestaba habitualmente su deseo de ser recordada como escritora, como poeta.

Hoy en día sus obras son difíciles de encontrar, exceptuando antiguos volúmenes en bibliotecas y algunas librerías de viejo. El trabajo de lograr una reedición de su poesía está siendo arduo, pero iniciativas como esta permitirán, poco a poco, que la atención sobre su figura se reactive, y el interés por conocer su obra vendrá solo. A través de este blog, cada cierto tiempo, os presentaré de cerca los versos de Aurora de Albornoz, algunos episodios relevantes de su biografía, su relación con la crítica académica, y la conexión de su obra con algunas de las generaciones literarias más relevantes de nuestro país.

¿Os animáis a conocerla?

Concha Espina: Adopta una autora

jueves, 12 de enero de 2017

La entrada que hoy escribo en el blog es muy especial, pues pertenece a un proyecto que lleva un tiempo fraguándose y que cada vez crece más: Adopta una autora. Muchos ya sabréis en qué consiste, porque se está moviendo imparablemente por las redes sociales, pero para los que no estéis enterados, yo os cuento. Adopta una autora es una iniciativa en la que diferentes blogs o canales de youtube eligen a una escritora para hacer una serie de entradas o vídeos sobre ella. Pueden contener información sobre su vida, su obra, reseñas de sus libros, etc.


Cuando conocí el proyecto no dudé ni un momento en participar. Aunque ahora cualquier escritora es bienvenida, al principio se habló de que fueran mujeres un tanto olvidadas, poco conocidas y a las que mereciese la pena rescatar. Por eso me pensé mucho a quién elegir, y para ello solicité ayuda a mi hermana Rustis (que de esto sabe un rato), y ella me dio una lista de escritoras que podían encajar. Entre ellas me encontré con Concha Espina, que me llamó la atención aunque tan sólo conocía su nombre y poco más. El motivo que me llevó a decidirme por ella fue, podría decirse, sentimental: descubrí que su primera novela había sido La niña de Luzmela, y yo siempre recordaré con mucho cariño una película que vi cuando era casi una niña con ese título. Se me quedó grabada sobre todo su música, y aún ahora podría tararearla perfectamente. Todo esto significa que he elegido a Concha Espina casi a ciegas y que aún no he leído nada de ella, por lo que si vosotros tampoco lo habéis hecho vamos a descubrirla juntos, lo cual me parece muy emocionante.

Concha Espina nació en Santander en 1869 y murió en Madrid en 1955. Se puede decir que era una "niña bien", la séptima de una familia acomodada de diez hijos, y aunque en su casa no había un interés especial por los libros, ella comenzó muy pronto su actividad literaria (con trece años ya escribía poemas). En 1893 se casó con Ramón de la Serna y ambos se fueron a vivir a Chile, donde Concha entró en contacto con el movimiento modernista. Allí tuvieron dos hijos, pero el matrimonio no iba bien y tras regresar a España, Concha y Ramón se separaron. Concha se fue de Mazcuerras (Cantabria) a Madrid, y Ramón a México.

A pesar de sus firmes convicciones religiosas, Concha Espina siempre vivió su vida libremente. Se separó de su marido en una época en la que no se consideraba aceptable, y tras ello rechazó vestirse de negro (algo que debían hacer las mujeres separadas) eligiendo siempre colores claros, en lo que se puede considerar un acto de rebeldía. Además, quiso criar ella misma a sus hijos y no dejarlos en manos de niñeras como era lo común entre la clase alta, y viajó por todo el mundo dando conferencias. En su casa de Madrid celebraba todos los viernes un salón literario al que acudían numerosos intelectuales de la época, y estaba considerada como un referente cultural.

En cuanto a su obra, siempre estuvo muy apegada a la tradición; sus novelas son realistas y costumbristas, y con ellas ganó numerosos premios. Con La esfinge maragata en 1914, y Tierras del Aquilón en 1924, ganó el Premio de la Real Academia Española, y con Altar Mayor consiguió el Premio Nacional de Literatura en 1927. Fue además candidata al Premio Nobel durante tres años seguidos, en 1926, 1927 y 1928. A pesar de esta carrera, la Real Academia Española nunca la admitió entre sus miembros.


Dentro de su numerosa producción también destacan Simientes, El metal de los muertos o Singladuras. Aunque ahora ha caído prácticamente en el olvido, su obra era muy reconocida en su época. Como anécdota, os puedo decir que el pueblo cántabro en el que vivió mucho tiempo, Mazcuerras, llegó a cambiar su nombre por el de Luzmela, el nombre que Concha le había dado en su famosa novela La niña de Luzmela.

Seguro que ahora que la habéis conocido un poco más os preguntaréis por qué esta mujer es tan poco reconocida en la actualidad. Por lo menos es lo que a mí me ha pasado, y por eso estoy deseando empezar a leer alguna de sus novelas; creo que lo que me voy a encontrar va a merecer mucho la pena. Seguramente empezaré por La niña de Luzmela o tal vez por Altar mayor, debido a su ambientación en Asturias. ¿Os animáis a descubrir a Concha Espina conmigo?




Lo que hoy os recomiendo no podía ser otra cosa que el blog en el que se encuadra la iniciativa Adopta una autora, donde podréis conocer a otras muchas mujeres que, como Concha, merecen ser tenidas en cuenta y, sobre todo, leídas.








La gran historia de los videojuegos, de Steven L. Kent

martes, 10 de enero de 2017

La gran historia de los videojuegos
Autor: Steven L. Kent
Traductora: David Tejera Expósito
Editorial: Nova
ISBN: 9788466655026
Páginas: 610
La gran historia de los videojuegos hace que vuelvas a sentir los zumbidos, estallidos, explosiones y resplandores de un salón recreativo. Habla de todo lo que siempre quisiste saber, y mucho más, sobre esos videojuegos inolvidables que cambiaron el mundo, los visionarios que los crearon y los aficionados que jugaron con ellos. De los salones recreativos a la televisión y de los ordenadores personales a los dispositivos portátiles, los videojuegos llevan casi treinta años embelesando al niño que llevamos dentro. El autor e historiador de videojuegos Steven L. Kent ha sido partícipe de esa euforia y la ha documentado desde sus comienzos. (Sinopsis de la editorial)

Son muchos los libros publicados acerca del mundo de los videojuegos: cómo son ideados, la industria creada alrededor de ellos, sus personajes, sus historias,... Pero estoy segura de que ninguno de ellos puede compararse al que hoy reseñamos aquí: La gran historia de los videojuegos es un libro tan completo, con tanta información, que pocos podrían competir con él.

Y eso que el libro fue publicado en Estados Unidos hace ya quince años, con lo que muchos de los hitos de esta industria no aparecen, como puede ser el nacimiento de las últimas consolas de Microsoft, o de la Nintendo Wii y DS de Nintendo. Sin embargo, a pesar de que la historia de este pasatiempo se queda en el año 2001, éste no debe ser un dato que nos haga dejar de plantearnos su lectura, puesto que todo lo que se nos cuenta es verdaderamente interesante y entretenido. 

Steven L. Kent empieza a contarnos su historia desde que aparecen las máquinas de pinball, ya que según él éstas fueron básicas para que después se desarrollaran los videojuegos. A partir de aquí, y a lo largo de prácticamente un siglo, esta industria experimentó un crecimiento como pocas otras, y nosotros lo encontramos admirablemente explicado por Kent.


La gran historia de los videojuegos está plagada de anécdotas que harán las delicias de los aficionados a este tipo de juegos, algunas de ellas conocidas pero otras no tanto. Vivimos con este libro la época dorada en la que era casi imposible no encontrarse un Pac-Man o un Space invaders en cualquier local, cómo Miyamoto creó en Nintendo al famoso Donkey Kong, o la polémica surgida con la comercialización de un juego tan violento como Mortal Kombat. Todos estos datos están aderezados con multitud de testimonios que Steven L. Kent recogió de ingenieros, directores de marketing, jefes de compañías de videojuegos,... En resumen, un trabajo espectacular que nos da una visión completísima del hobbie favorito de millones de personas.

¿Un fallo en este libro? El único que le encuentro es que trae pocas fotos o ilustraciones, y las que aparecen son en blanco y negro, y no de gran calidad. Con unas buenas fotos en color, La gran historia de los videojuegos hubiera sido perfecta. Aún así, es el regalo ideal para los aficionados interesados en conocer mucho mejor un hobbie al que algunos incluso consideran un arte. 





Marcelín, de Sempé

martes, 20 de diciembre de 2016

Marcelín
Autor: Sempé
Traductor: Miguel Azaola
Editorial: Blackie Books
ISBN: 9788416290741
Páginas: 127

Marcelín es un niño como cualquier otro, pero padece una curiosa molestia: se sonroja sin ningún motivo. Y no sabe por qué. Un buen día conoce a Renato, que también tiene una curiosa molestia: estornuda sin ninguna razón. Y no sabe por qué. Es amistad a primera vista. Entre sonrojos y estornudos, se hacen inseparables. Pero un día la familia de Renato se muda… 

«No creo que mis personajes sean minúsculos. Quizás el mundo sea demasiado grande.» Sempé (Sinopsis de la editorial)

Tengo que reconocer que una de mis asignaturas pendientes en cuanto a literatura infantil son los libros del pequeño Nicolás. Eso sí, a pesar de no haberlos leído, siempre me encantaron sus ilustraciones, esos niños pequeñitos y simpáticos que poblaban sus páginas. Pues bien, su autor, Sempé, es también el autor de Marcelín, tanto de las ilustraciones como del texto en este caso.

Marcelín, el niño protagonista, tiene una peculiaridad: se sonroja sin motivo, en cualquier momento y situación. No es algo que le preocupe, pero siempre se está preguntando por qué le ocurre. Esto le diferencia de los demás niños, y por eso siempre prefiere jugar solo para que no le recuerden su llamativo color. Todo esto cambia cuando Marcelín conoce a Renato, un niño que siempre está estornudando a pesar de no haberse resfriado jamás. Los dos niños se hacen inseparables y disfrutan de una amistad preciosa: juegan juntos, se divierten, pero también pueden estar mucho tiempo en silencio, sin hablar... Hagan lo que hagan, el tiempo que pasan juntos es perfecto.

Pero un día, Renato se marcha a vivir a otro lugar y los dos niños pierden el contacto. Lo que nos cuenta el libro es que ya pueden pasar los años, ya se puede conocer a otras personas, pero una amistad verdadera perdura en el tiempo: Cuando Marcelín y Renato se reencuentran de adultos, sienten que el tiempo no ha pasado y recuperan todo lo compartido.
Marcelín y Renato

Marcelín es una historia preciosa, llena de ternura y de fino humor. Aunque aparentemente es un libro para niños, los adultos podemos encontrar en él matices que un niño no captará. A pesar de ello, creo que tanto niños como mayores pueden disfrutar por igual de esta preciosidad. Las ilustraciones son mágicas: Hay páginas en las que el dibujo lo ocupa todo, y otras en las que predomina el espacio en blanco , pero en todas ellas los dibujos no pueden ser más bonitos y expresivos. 

Además de mostrar el valor de una verdadera amistad, los pequeños lectores también pueden aprender con este libro a valorarse y a quererse, a entender que todos somos distintos, todos tenemos nuestras peculiaridades pero siempre podemos llegar a entendernos. Y para los mayores Sempé también tiene un mensaje: nunca deberíamos abandonar del todo al niño que fuimos. Como siempre, Blackie Books cuida al máximo su edición, y nos ofrece un Marcelín en tapa dura y con una cubierta preciosa que anticipa lo que nos vamos a encontrar en su interior. Un libro imprescindible.A pesar de que El pequeño Nicolás es su creación más conocida, Sempé tiene otros muchos trabajos, todos ellos maravillosos. Por ejemplo, las ilustraciones de Catherine, del premio Nobel Patrick Modiano, son obra suya.











  A pesar de que El pequeño Nicolás es su creación más conocida, Sempé tiene otros muchos trabajos, todos      ellos maravillosos. Por ejemplo, las ilustraciones de Catherine, del premio Nobel Patrick Modiano, son obra    suya.






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